UN ECO BALBUCEANTE Y SERVIL DEL RÉGIMEN
La degradación de Radiotelevisión de Veracruz (RTV)
bajo el gobierno de Rocío Nahle es un ejemplo más de cómo los medios públicos
en México han sido despojados de su esencia durante los gobiernos de la
autoproclamada “cuarta transformación” para convertirlos en caricaturescos
instrumentos de propaganda política.
La emisora que alguna vez fue concebida como un
espacio de identidad cultural y de servicio público, y que es a la ciudadanía a
la que debería servir y no a un partido, pues se financia con dinero de los
contribuyentes, hoy languidece como un altavoz servil de los gobiernos de
Morena y una maquinaria de golpeteo contra voces críticas.
RTV –TV Más, como se llamó en su origen-
nació con la misión de difundir la riqueza cultural del estado, dar voz a las
comunidades, promover la música, la literatura y las tradiciones. Por supuesto,
y sería deshonesto no reconocerlo, nunca fue un medio crítico de los regímenes
en funciones –de los que forma parte orgánica- y sí, en mayor o menor medida,
su vocero. Sin embargo, en varios momentos de su existencia se abrió a una cierta
pluralidad, acotada sin duda, pero que al menos reconocía la necesidad de su existencia.
En la actualidad, bajo el mando de Alejandro
Esteban Sosa Benítez, un activista de Morena que nada sabe de medios de
comunicación, pero que se ganó el cargo haciéndole entrevistas a modo a Rocío
Nahle durante su campaña por la gubernatura, la programación de RTV se ha
vaciado de contenidos culturales para en su lugar optar por la comunicación
“light” y, sobre todo, por la propaganda política abierta. No funciona como
medio público, sino como aparato de adoctrinamiento. Y no es exageración.
Un ejemplo de ello es una emisión nacida hace
unas semanas, llamada “Nuevo Régimen”, donde supuestos politólogos hacen alarde
de servilismo y abyección, repitiendo como si fuese un mantra interminables –e
insoportables- loas a la gobernadora Rocío Nahle y a la presidenta Claudia
Sheinbaum, sin asomo de un mínimo del pensamiento crítico que se esperaría de
profesionales de la comunicación y de las Ciencias Políticas que, para mayor
agravio, son jóvenes.
Para darse una idea de qué va con ese
programa, su emisión del pasado 13 de abril la titularon “Si Sheinbaum conmigo,
¿quién contra mí?”, parafraseando un pasaje bíblico. A ese nivel la abyección
fanática que, según los parámetros de Sosa Benítez, se le debe imprimir a un
medio público en tiempos de la “4t”.
A ello hay que sumar la visión torpe, discriminadora
e ignorante de desechar figuras y contenidos que les parecen “antiguos”, del
“pasado” y que “no conectan” con audiencias jóvenes. Como si ése debiera ser el
único target de una emisora pública cultural.
Esto fue lo que acaba de suceder con el
periodista y promotor cultural Jorge Vázquez Pacheco, de amplio reconocimiento
en el medio de las artes en la capital veracruzana y quien mantenía un programa
en Radio Más dedicado a la ópera.
Este pasado fin de semana, Vázquez Pacheco
publicó en sus redes que “me apena comunicar que ya no habrá colaboración de mi
parte para Radio Más… Después de 26 años de aportación consistente, las
ilógicas exigencias burocráticas me obligan a la retirada”. Aunque no
especificó cuáles fueron esas exigencias, no es difícil inferirlas.
Más que la mera salida de un colaborador, lo
que esto representa es una tendencia por borrar la memoria de RTV que durante
años constituyó parte de su identidad, para suplirla por un eco balbuceante y servil
del régimen.
El deterioro de RTV es parte de lo que ha
sucedido con los medios públicos del país los últimos siete años: los han
convertido en aparatos de adoctrinamiento, que en lugar de promover la
diversidad, imponen la homogeneidad de pensamiento en torno del “evangelio”
–para situarnos en sus mismos términos mesiánicos- obradorista.
RTV es hoy un espejo del autoritarismo
que gobierna y que, despojado de su esencia, se reduce a un
cascarón vacío, útil –y eso habría que medirlo- para el poder, pero cada vez
más lejos de la ciudadanía.
Y de los moches por sacar notas al aire, ni
hablar.
Email: aureliocontreras@gmail.com
X: @yeyocontreras

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