TAPADERAS

Si solo pretendía darle un “llegue” a su antecesor, a la gobernadora Rocío Nahle le salió el “tiro por la culata”. Su anuncio de que la Contraloría General del Estado presentó denuncias por un presunto desvío por 200 millones de pesos en la Cuenta Pública 2023 de los Servicios de Salud de Veracruz (Sesver) –cifra ridícula, contra los mil 600 millones detectados por la Auditoría Superior de la Federación-, lo que provocó realmente fue la suposición de que había un rompimiento franco con el anterior mandatario, Cuitláhuac García Jiménez. Es conocida la “ojeriza” que la actual gobernadora le tiene a todo lo que “huela” al cuitlahuato y cómo ha intentado deshacerse de varias de sus “herencias”. O por lo menos, neutralizarlas, en lo que se cumplen los periodos mínimos de los compromisos políticos contraídos o impuestos. Sin embargo, también es sabido que la anterior administración estatal apoyó con todos los recursos públicos posibles –humanos, materiales y financieros, dicho po...