EL REINO DE LA SIMULACIÓN

Fotografía: Twitter de @lumendoz Nadie que no tenga un interés político, económico, ideológico, doctrinario o meramente pragmático se puede tragar a estas alturas el cuento del supuesto “combate a la corrupción” que el régimen de la autoproclamada “cuarta transformación” pregona como su “bandera”. La exhibición del ex director peñista de Pemex y delincuente confeso Emilio Lozoya Austin departiendo la noche del pasado sábado en un restaurante de lujo con sus amistades –incluida la hija de un encumbrado empresario, dueño de una famosa marca de tequila-, muestra de manera cruda y grotesca que la aplicación “a contentillo” de la ley, el uso faccioso de las instituciones y los privilegios para cierto tipo de malhechores se mantienen intactos en el régimen que dizque iba a “transformar” las prácticas de la vida pública de nuestro país. Emilio Lozoya no es cualquier infractor. Fue detenido y deportado de España por haber recibido sobornos por más de diez millones de dólares de la em...