ANTIFEDERALISTA, ANTIPARITARIA Y ANTIDEMOCRÁTICA
El llamado “plan B” de Claudia Sheinbaum, presentado como alternativa tras el estrepitoso y previsible fracaso de su reforma electoral en la Cámara de Diputados, se inscribe, al igual que su malograda iniciativa, en esa tradición autoritaria que busca someter a las instituciones locales y a la pluralidad política bajo la égida del poder presidencial. Lejos de ser un proyecto de transparencia y racionalización del gasto, como se pretende vender, este paquete de reformas constitucionales y a leyes secundarias constituye un ataque frontal contra el federalismo, la paridad de género y la propia Constitución. El federalismo, aunque imperfecto, ha sido uno de los pilares del sistema político mexicano que desde el siglo XIX se debate entre la soberanía de las entidades y el control central del aparato de poder. La convicción federalista se fortaleció principalmente en la época de la ya lejana transición a la democracia de finales del siglo XX y principios del XXI, a través de una ...