UN CIRCO DE IMPOSTURA E ILEGALIDADES
En vísperas del arranque formal del proceso electoral de 2027 en Veracruz, el escenario político se contamina con las mismas viejas prácticas tramposas, arteras y antidemocráticas de siempre. Las que institucionalizó el PRI, adoptó el PAN y Morena las convirtió en canon. El (mal) uso partidista de los programas sociales gubernamentales parece haberse convertido en la estrategia central del régimen morenista, que no solo instrumentaliza la necesidad de la población, sino que además normaliza la violación de la ley como si se tratara de un recurso legítimo para hacer política en el estado. La gobernadora Rocío Nahle García ha intentado en algunas declaraciones públicas deslindarse o al menos marcar distancia con la partidización de los apoyos oficiales. Sin embargo, la realidad contradice de inmediato sus palabras. Para muestra, su “favorito”, el alcalde de Coatzacoalcos Pedro Miguel Rosaldo, fue captado como si nada entregando enseres y bienes adquiridos con recursos públicos mientr...