¿CON QUIÉN SE QUEDA EL INE?
La destrucción de las instituciones democráticas en México llegó a su punto culminante con el golpe mortal asestado al Instituto Nacional Electoral. El obradorato se propuso desde su ascenso al poder desmantelar todo indicio de contrapeso democrático y siempre tuvo en la mira al INE, al que decidió invadir y someter desde dentro para hacerlo implosionar. El escándalo que terminó por sacar de la presidencia del organismo a Guadalupe Taddei Zavala no es sino otro de los clavos que están terminando de cerrar su ataúd. Lo que ha quedado al descubierto no es solamente una trama de contratos millonarios, relaciones personales comprometedoras y presuntos conflictos de interés y tráfico de influencias. Es la podredumbre de una institución que fue colonizada por el régimen hasta convertirla en una caricatura de aquel organismo autónomo que alguna vez representó la posibilidad de elecciones auténticamente libres y competidas en México. Taddei no llegó por casualidad a la presidencia ...