LA COMPETENCIA POR VER QUIÉN BURLA MEJOR LA LEY
Otro de los principales “logros” de la llamada “cuatroté” de los últimos ocho años es que las campañas electorales ya no comienzan cuando lo establece la ley, sino cuando se les da la gana a los políticos. La simulación se ha convertido en la regla. Morena encontró una fórmula tan burda como efectiva para adelantar sus procesos de selección de candidatos, promover personajes, movilizar estructuras y posicionar aspirantes sin reconocer formalmente que está haciendo campaña: las llamadas “coordinaciones de defensa de la transformación”. El nombre es, en realidad, lo de menos. Podrían llamarlas “coordinaciones de la esperanza”, “brigadas de la revolución obradorista” o con cualquier otra denominación cursi y grandilocuente. El propósito político sería exactamente el mismo: colocar anticipadamente en la competencia electoral a quienes buscarán cargos públicos, darles exposición, construirles estructuras territoriales y generarles ventajas frente a sus eventuales adversarios. To...