UNA POLÍTICA CULTURAL DE LA MATRACA
Mientras artistas, escritores, músicos, actores, bailarines, promotores y gestores culturales veracruzanos tienen que peregrinar por las oficinas públicas para obtener apoyos mínimos, aceptar honorarios castigados o incluso poner dinero de su bolsillo para sacar a flote un proyecto, el gobierno de Rocío Nahle ha demostrado que puede ser bastante más generoso cuando se trata de contratar personajes mediáticos que, además, mantienen una evidente cercanía discursiva con el régimen. Las cifras para dimensionar esa generosidad están, todavía, a la vista. A principios de año, la Secretaría de Cultura de Veracruz pagó 229 mil 500 pesos netos a la alguna vez destacada dramaturga Sabina Berman por la conferencia “Mujer y Poder” en Xalapa, y por la presentación de un libro ¡suyo! en Boca del Río los días 19 y 20 de febrero. Hace poco más de un mes, para el Festival del Mar celebrado en Coatzacoalcos, la misma Secretaría contrató conjuntamente a los influencers pro-cuatroté Diego Ruzzar...