ENSAYO DE UN FRAUDE

Fotografía: redes sociales Aunque es innegable el fracaso de la consulta de revocación en cuanto a la meta de hacer legalmente válidos sus resultados –y a partir de eso justificar quién sabe qué otra cosa-, el ejercicio realizado el pasado domingo tiene muchos otros alcances que no hay que perder de vista. El proceso completo en torno de la revocación de mandato fue en sí mismo un anuncio del tipo de conductas que podemos esperar del régimen de la autoproclamada “cuarta transformación” no solo para ejercicios como las consultas populares, sino también y especialmente para las elecciones constitucionales. Como no se veía prácticamente desde finales de los 80 y principios de los 90, en los estertores del régimen de partido hegemónico del PRI, el proceso de revocación de mandato fue un rosario de ilegalidades cometidas a plena luz del día por quienes tienen la responsabilidad de respetar y hacer respetar las leyes en este país: las propias autoridades. Desde el mismo president...