CENSURA “ELEGANTE”

La libertad de expresión en México atraviesa una etapa crítica ante el cerco institucional que combina censura previa, acoso judicial y una ominosa tendencia a criminalizar la crítica pública y periodística. Los recientes y conocidos casos de acoso judicial a periodistas y ciudadanos que “incomodaron” con sus críticas a hombres y mujeres con poder político generaron mucho ruido mediático, críticas mordaces en redes y, en algunos pocos casos, un costo político real para los autoritarios, como la famosa pareja “Dato protegido”, a la que le salió más caro el caldo que las albóndigas. Pero no pasó de ahí. La realidad es que esa clase política autoritaria y muy corrupta logró su cometido: censurar, silenciar e intimidar. Además de humillar públicamente a ciudadanos de este país. Sin que eso se volviera un verdadero escándalo a nivel internacional, como debió haber ocurrido. Y lo más grave, sin que la sociedad mexicana repudie de manera generalizada lo que en los hechos es la limit...