VULGARES EXCESOS DE PODER

Fotografía: redes sociales En la ya lejana década de los 70, el sexenio de José López Portillo se caracterizó por la extrema vulgaridad de sus excesos de poder. En plena época de la “presidencia imperial” incuestionable y del espejismo de la “administración de la abundancia” petrolera, la familia López Portillo Romano se concedía varias “licencias” que superaron lo anecdótico para instalarse en lo grotesco. Por ejemplo, aquel bochornoso episodio en el que Carmen Romano, la esposa del presidente, hizo derribar una pared de un lujoso hotel parisino para que pudiera entrar en su habitación el piano de cola con el que acostumbraba viajar por el mundo, mientras su cónyuge disfrutaba las mieles del poder con cargo a un erario que pronto colapsaría y hundiría al país en una colosal crisis económica. Los excesos de aquella época –como los de otras etapas en la historia contemporánea de México- eran consecuencia directa del ejercicio del poder sin medida, absoluto, que caracterizó a...