LA ADMINISTRACIÓN DEL DESASTRE
Durante el segundo semestre de la administración de Rocío Nahle en Veracruz, así como en el inicio de 2026, se han exhibido de manera cruda algunas de sus más severas limitaciones, ineptitudes y corruptelas, mismas que, por más que pretenden cubrirlas con simulaciones y propaganda, brotan por todos lados, pestilentes. Los casos recientes de la Secretaría de Salud y la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV) son ejemplos claros del desaseo con el que se gobierna la entidad y que, al verse expuesto, se ha pretendido maquillar con “gatopardismo” político, recurriendo a movimientos en los que se cambia todo –o eso pareciera-para que nada cambie. El cantado relevo en la Secretaría de Salud es el mejor ejemplo de lo anterior. Después de un año de verdadero terror, Valentín Herrera Alarcón salió defenestrado, humillado y responsabilizado de facto por la deplorable situación de la dependencia, que explotó con la crisis del pago del bono navideño en forma de vales de despensa y lueg...